Pensamientos basicos
Desde inicios del mes pasado (marzo) tomé la decisión de alejarme por un tiempo de las redes sociales y, en general, de mucha gente para así poder dedicarme a mí; meditar, reflexionar y muchas cosas más.
Creo yo que dedicarse a uno mismo es algo muy importante, ya que estos momentos solitarios nos llevan a reflexionar, a auto-analizarnos, a conocernos, y todo esto nos va a llevar a tener una vida mucho más consciente y alejada del tan terrible conformismo, que se encuentra en la gran mayoría de personas de nuestra patria blanqui-roja.
Hace no mucho me di cuenta de la palabra precisa que describía el modo de vida de la gran mayoría de personas, y esa es la “inercia”. Tiene mucho que ver con la monotonía y a la vez con la ausencia de auto-cuestionamiento. Por ejemplo, “X” se levanta, se va a trabajar, regresa a casa, ve televisión o está en la computadora y luego duerme. Muchos días en la vida de X son iguales con algunas excepciones, por supuesto. Ninguna vida puede ser tan robótica. Sin embargo, hay un fuerte vacío en su vida. Siente que le falta algo más; no se siente del todo contento y vive estresado por el trabajo y por la supuesta falta de tiempo para otras cosas. X se ha olvidado de algo muy importante, de algo que lo hará crecer, sentirse mucho mejor y tomar mejores decisiones, y eso es el auto-análisis, el cuestionarse y el pensar y dedicarse a él.
Casos como el de X hay millones. Mucha gente vive así, por inercia. Sólo se dejan llevar por la vida como medusas en el mar cuando en realidad son ellos los que deben llevar sus propias riendas.
Creo que es muy importante y básico para nosotros, los seres humanos, parar la inercia en nuestras vidas, ponerle pausa a todo eso por un momento y pensar “¿me gusta lo que hago?”, “¿estoy estudiando la carrera adecuada?”, “¿es este realmente el trabajo que voy a querer hacer toda mi vida?”, ¿cuál es mi pasión?”. Preguntas como estas hay muchas más, pero creo que con esas entienden en qué dirección voy.
Otra cosa muy importante para tomar las decisiones correctas en nuestra vida es seguir lo que nos dice nuestro corazón, por más cursi que eso suene.
Todos nosotros tenemos algo dentro que es el “yo interno”. Es ese al que se le puede llamar “instinto” (aunque suele ser más que sólo eso) que nos suele decir qué está bien y qué no.
Como seres en un mundo como en el que vivimos solemos creer que todo es lógica, pero, al pensar así, estamos equivocados. Nos estamos olvidando del instinto, de sentir. Muchos de nosotros, cuando realizamos alguna acción que por algún motivo no es la correcta para nosotros en ese momento (o nunca), tenemos una sensación que nos avisa o alerta dentro de nosotros, nuestro yo interno, y a ese hay que hacerle mucho caso.
No nos olvidemos de buscar buenos ambientes (gente y lugares) llenos de buenas vibras y de buena energía. Rodeados de lo positivo, nos iremos en ese mismo sentido. Si alguien a quien frecuentamos nos suele dejar malas sensaciones, alejémoslo de nuestras vidas sin dudarlo.
No dejemos de lado la naturaleza, que está en este mundo antes que nosotros y, les aseguro, es muy sabia. Salgamos de vez en cuando a respirar aire fresco, a ver el mar y a recibir los rayos del sol, sean los blancos que hay al medio día o anaranjados en el atardecer.
Nunca tengan miedo a decir “no” cuando realmente es eso lo que quieran y deban decir; les aseguro que con el tiempo se volverán personas muy firmes y sin miedo a la sinceridad y transparencia.
Las soluciones a muchos de nuestros problemas son muchas veces más fáciles y sencillas de lo que podemos imaginar, y suelen estar a la mano. Sólo no se olviden de sentir, de ser transparentes y sinceros con los demás y con ustedes mismos, no se olviden de cuestionarse, de romper con el conformismo, la monotonía y la inercia; no se olviden del amor.